ENFERMEDADES INMUNOLÓGICAS

Las enfermedades inmunológicas, se producen por una alteración de un sistema compuesto por células, substancias humorales transmisoras que comandan un sistema que tiene una función de defensa de nuestro organismo y desempeñan un papel importante en la patogenia de la casi totalidad de enfermedades. Al hablar de totalidad diremos que todo tipo de enfermedad el sistema inmunológico siempre juega un papel importante.

En este artículo mencionaremos algunas enfermedades las cuales tienen un índice elevado en la población en mayor incidencia femenina que masculina, como es en las enfermedades inflamatario-reumaticas. Asi se explica que también las medidas terapéuticas vayan dirigidas contra estos proceso inmunológicos (siempre y cuando no actúen de manera exclusivamente sintomática sobre el proceso inflamatorio).

Tal es el caso de los corticoides, también y fundamentalmente llamados "medicamentos de fondo" (sustancias de acción lenta, fármacos de inductores de remisión) por estos motivos es importante conocer la función del sistema inmunológico y como influir en el. Este tipo de tratamiento va dirigido a la artritis reumatoidea y a sus primas hermanas como son el LES ([b]Lupus[/b]) .

Para poder comprender la terapia antireumática, es necesario conocer los elementos que forman de este, lo que no será posible proporcionar una visión muy general del sistema inmunológico. Quienes quieran ampliar más el tema pueden profundizar otros textos (ROITT y COLS; 1986; GROB y COLLS; 1987).

 

FUNCIÓN DEL SISTEMA INMUNOLÓGICO

 

El antígeno es procesado en primer lugar por macrófagos, monositos, u otras células accesorias (Células dendríticas y céluas de Langerhans), que se fijan en la superficie para presentarse a los linfositos T. Los Linfositos T4 cooperadores (helper) reconocen el antígeno mediante la participación del complejo mayor de histocompatibilidad de tipo 2 llamado (DR o Ia). Ademas los linfositos T4 cooperadores se activan por la acción de la interleucina o citoquina 1, producids por los macrófagos y otras células del sistema monosito-macrófago.

A su vez los linfositos T4 cooperadores activados producen la interleucina 2, que por un lado, induce una expresión clonal de los linfositos T4 cooperadores activados y, por otro, genera linfositos T efectores. De estos, los más importantes son los linfositos T citotoxicos, capaces de destruir las células que contengan antígenos.

Por otro lado también los linfositos B son capaces de reconocer el antígeno y presentarlos a los linfositos T4 cooperadores por la acción de diversas interleusinas, los linfositos B llegan a diferenciarse en células plasmáticas productores de anticuerpos.

 

Los linfositos T4 cooperadores producen también interferon alfa e interleucina 3. El interferon por un parte refuerza la capacidad de los macrófagos y de las céluas del sistema monosito-macrófago para procesar el antígeno (aumentando su expresión Ia/DR) y, por otra, activa la forma antígeno-independiente los macrófagos (células citocidas "killer") y las células citocidas naturales (natural killer).

La interleucina 3 induce junto con otros factores de creciemiento el reclutamiento de las células diferenciadas de la mielo, linfo y eritropoyesis.

La modulación de la respuesta inmunológica es el resultado de la interacción de diferentes factores: linfositos T8 supresores, factores de modulación de macrófagos y linfositos, prostaglandina E2 y corticoides.

 

Las distintas enfermedades inflamatorio-reumtaticas, intervienen con toda probabilidad diversos mecanismos inmunológicos. Asi por ejemplo, el Lupus eritematoso diseminado y algunas artritis se consideran enfermedades por inmunocomplejos, mientras en la artritis reumatoide posiblemente desempeñan un papel más importante otros procesos inmunológicos de tipo humoral y celular.

 

POSIBILIDADES DE ACTUAR INMUNOLÓGICAMENTE EN LAS ENFERMEDADES INFLAMATORIO-REUMATICAS

 

Existen varias alternativas para intervenir sobre las enfermedades efermedades inlafamatorio-reumaticas de origen inmunológico:

 

1. Eliminar de forma precoz el antígeno o las sustancias extrañas responsables de la enfermedad ( por ejemplo, tratamiento profiláctico o, eventualmente, vacunació contra las enfermedades víricas ).

2. Introducir una tolerancia inmunológica específica que producen o mantienen la enfermedad.

3. Normalizar el sistema inmunológico si reacciona de forma patológica.

4. Bloquear las células inmunocompetentes (subproliferacion y activación, asi como la funcion de los macrófagos y las siguientes poblaciones linfositicas, en especial los linfositos T4 cooperadores).

5. Bloquear las monosinas y lifosinas (por ejemplo, interleucinas 1 y 2).

6. Bloquear el sistema del complemento (especialmente en las enfermedades por anticuerpos citotoxicos e inmunocomplejos, como el LED y el sindrome de Goodpasture).

7. Neutralizar o bloquear los mediadores químicos de la inflamación.

Ciertas intervenciones terapeuticas afectan no solo al sistema inmunológico, sino también otros procesos. Así ocurre comunmente con los citostaticos, que poseen efectos antiploriferativos y antinflamatorios. La inhivision de la interleucina 1 probablemente repercute también en los procesos patológicos desencadenados o codeterminados por esta sustancia (revisar las acciones de la interleucina 1).

Basados en todas estas acciones celulares e inmunológicas y humorales la citoquina IL1 es el tratamiento de elección asociado a una adyuvancia, los pacientes que ya llegan a la consulta con un tratamiento predeterminado deberán iniciar su tratamiento sin eliminar el tratamiento de inicio ya que este deberá ser eliminado gradualmente debido esto a los efectos de abstinencia, que probablemente puedan ocurrir.